domingo 22 de noviembre de 2009

Musica de películas (Soundtrack que diria un inlgés)

Como habéis podido comprobar a lo largo de todo este tiempo, mi gusto por la música es algo que no puedo ocultar. Además me gusta todo tipo de música (un día os pongo un hip hop, que flipáis), y en cada uno de mis posts he intentado ser diferente. En el mundo de la música siempre me ha llamado la atención que una de las mas olvidadas son las originales o bandas sonoras de películas. No sé porque motivo suenan menos. Es esa música que nos acompaña viendo una película y su compañía es tan especial, que estando con nosotros y formando parte dela acción, casi no nos damos cuenta de su presencia. Sin ella muchas películas quizás no serian lo que fueron. Más de una música hizo buena a una película mediocre. No os perdáis la que hoy os pongo. Excelente película, excelente música y un excelente actor. ; me refiero a Candilejas, la peli en que Charlot interpreta aun payaso ya entrado en años y que evita que una joven actriz se suicide. Él la acoge y le enseña todos los trucos de la profesión y ella triunfa… En fin una película que junto con Casablanca, para mi gusto, hay pocas que les igualen.

Disfrutar la música, y si queréis leer un poemilla de éste que escribe, pues ahí os va:

Abrazado a ti en mi penumbra, sentado

en el sillón del silencio de la abstracción.

Me dejo llevar hacia donde no quiero llegar.

Son los íntimos y dulces momentos

de las siempre eternas despedidas.

Aquellas que quedan de si mismas olvidadas,

despreocupadas, en la puerta de salida

por la que los recuerdos inician el obscuro

y sinuoso camino, sin retorno, del olvido.


Suena, en los últimos momentos

como tintineo de campana salvadora,

la antigua inocencia. Aquella

que siempre, al crecer, menospreciamos.

La que grita desde el más lejano interior,

allá en el fondo de nosotros, atrás de todo,

(y en mí, aún mucho mas atrás),

con la fuerza de los aires de la niñez,

en la madurez, añorada

(me acuerdo del campo oliendo a campo).


Es la voz suave y tímida, disfrazada del especial

miedo a ser escuchado por los lejanos mayores,

y que los distantes (suficientes ellos) ascendentes,

no escuchaban porque no atendían voces

que no fuesen las suyas, sin más motivo

-¿para qué otro?- que no escuchar.

Suena y se despierta el tiempo.

(Me acuerdo de aquellos mis juegos,

abrazado a mi penumbra, dejándome

llevar donde llegar no quiero).

El de hoy es largo, eh? ya os compensaré con otro mas cortito.

Ser buenos disfrutar de la música, del poema si os gusta… o de cualquier otro. Pero no os olvidéis de ser felices, con una copa de vino tinto y una rosa. Besitos y abrazos.


martes 3 de noviembre de 2009

Manuel Patinha

Hace unos meses conocí a un escultor y aunque no soy un entendido (de casi nada entendiendo) he de reconocer, sin comprender muy bien porqué, que su obra me llamó la atención. Nació en Portugal, su nombre es Manuel Patinha, y vive en mi pueblo. Avatares de la vida lo trajeron a este rincón del mundo.

Tuve la suerte de, en su compañía, curiosear en donde todo se cocina; entré por la misma puerta que lo hace un trozo de acero, que es la misma por la que el mismo acero sale, llena de poesía escrita por las caricias de Manuel. Pude ver los bocetos, la pintura (obra menos conocida de Manuel), el espacio donde se conciben las ideas entre la imaginación y el lápiz en una cama de papel.El resultado de su trabajo son formas en acero que gritan poesía. Y cuanto más lo pienso, más difícil es de entender como un trozo de materia, se puede convertir en lo que se convierte. Cada vez estoy más convencido de lo difícil que es entender de arte y sobre ello hemos hablado Manuel y yo. Estamos de acuerdo que la pintura, la escultura, el diseño y cualquier expresión plástica o en materia, la vemos sin gran esfuerzo. Nos podrá gustar o no, pero se ve, se percibe en los sentidos. Todo ese arte lo podemos ver en una exposición, en una revista, o en reportaje en tv o incluso colgado o expuesta en casa de un amigo. Pero sin embargo el arte de la poesía…, prácticamente solo queda el recurso de descubrirla comprando libros o acudiendo a un recital, es decir, buscándola. Poco más queda. Quizás eso les lo que la hace grande, atractiva y misteriosamente oculta.

Dedicado a Manuel Patinha:

Como árboles preñados,

amorfas formas lujuriosas,

perdidas en el camino.

En Manuel, manos de vida,

sentido, alma y poesía.


Si quereis buscar algo más de su obra, el colega Google os ayudará y en esta dirección http://galovart-fotografia.blogspot.com/ excelentes fotos de José Luis Galovart, a quien le agradezco especialmente que me permitiese colgar la foto de este post (fijaros las formas de las sombras).

Y mientras contempláis la obra de Manuel Patinha, acompañaros de una música relajante, que invita ver la obra con calma, y a leer más íntimamente cualquier poema que se os ocurra. Por cierto no olvidéis las rosas ni el vino tinto.

Besos, abrazos y paz y si encontráis algo de amor (un bien enormemente escaso), entonces ya es la repera.Ser felices.


 
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