martes 13 de marzo de 2012

Aute, ahi es nada.

Continúo con mi afición, y no sé porque he empezado, a recuperar música de aquellos tiempos míos de fiesta, de chicas, de amores, de amigos. Aquella juventud de años complejos. Aute, no podía ser de otra manera, aparece con fuerza, con unos temas raros, por decirlo de alguna manera, su Aleluya, sus Rosas en el Mar… “La soledad, quiero buscar, para poder morir en paz… es más fácil encontrar rosas en el mar…” para aquellos tiempos la verdad es que las letras eran poco usuales. Sonaban grupos mucho más comerciales, con canciones muy simples y, sobre todo, pegadizas. Aute, Luis Eduardo Aute, ha sido un poeta que me ha marcado mucho,me empapo de sus letras siempre que puedo; es como mi refugio poético, donde encuentro aquello que me dice mucho, y normalmente con muy pocas palabras. en él siempre he econtrado aquello que yo quiero decir, es como si yo fuera su alma gemela, pero sin la calidad y el sentimiento que él pone,. Soy como su patito feo. Dice en una de sus canciones… “hay demasiados profetas, profesionales de la libertad, que hacen del aire bandera, pretexto inútil para respirar. En una noche infinita, que va meciendo este gran ataúd, donde olvidamos que el día . Solo es un punto, un punto de luz…”

Ese es Aute, buscarlo y escucharlo…

Hoy dejo unos versos suyos:


No apagues la luz,

amor, no la apagues

que en la oscuridad

me siento culpable

por no poder ver

con todo detalle

lo que hace de mí

tu cuerpo al amarme.

Nada que decir. Disfrutarlos suavemente.

Y claro está, hoy también la música es de él. Una de mis preferidas: Dos o tres segundos de ternura. Pata mí es una canción especial. Disfrutarlas con mis rosas, mi vino y mis besos y abrazos.

viernes 10 de febrero de 2012

Va de playas....

De nuevo, y por motivos de trabajo, he estado en Gijón y sigue sorprendiéndome esa ciudad, He de reconocer que tengo debilidad por las ciudades que, como Gijón, tiene playas urbanas. Las playas le dan a estas ciudades una personalidad especial. La mía no tiene playas urbanas y las hecho mucho de menos, aunque tengo el privilegio de vivir en una playa y reconozco que, desde que lo hago, vivo y me encuentro mejor, al menos conmigo mismo. Aunque dicen, aquellos que se vanaglorian de conocerme, que he cambiado; pero creo que el cambio viene mas por el crecimiento en edad que por mi vida en la playa. Pero volviendo a Gijón, decir que sigue siendo preciosa y que además, y no se yo si influirá en ello, tengo una buena amiga a la que quiero mucho y que desde aquí le deseo lo mejor del mundo para esa nueva vida que va a iniciar. Se merece ser feliz y encontrar la paz espiritual y física que tanto necesita y sé que busca. La vida es, a veces, injusta, por no decir otra palabra con peor sonoridad, pero yo creo que siempre acaba compensado y que al final hay cierto equilibrio entre lo bueno y lo malo que nos trae. Ocurre que a veces, la mayoría, nos acordamos más de lo malo que de lo bueno y eso nos lleva a confundir, y por ello, quizás, en el resumen de nuestra pasado, creamos mas en lo malo. Todo es cuestión de pareceres y que, desde luego, es absolutamente personal y por mucho que debatamos, seguro que no nos pondremos de acuerdo (gracias a Dios, que no en todo hay que estar de acuerdo). Repito le deseo lo mejor.

Este poema se lo dedico a ella. Ya lo puse una vez, pero sé que le gusta (igual que otros míos, o eso dice). Lo escribí en una playa de Gijón. Es la playa de Escaño.

Entre tus besos y mis sueños

a la Diosa Luna le suplico,

en la playa de Estaño,

que fuese, esta noche, el fin del tiempo.

Le imploro, con todos mis sentidos,

sentir las caricias

de tus dedos en mi cuello,

abrazando mi vida,

consumiéndose entre tus manos.

Acunarme en tus brazos,

cama de mi dulce letargo eterno,

suspirando, tú, mi último suspiro

Entre tus besos y mis sueños,

a la Diosa Luna le rogaba

que fuese, la noche, el fin de la vida.

En la playa de Estaño.

Ojala te vaya bonito, mi querida amiga. Bueno y la música hoy tengo una sorpresa. He encontrado este vídeo y, buenoooooo mis guateques… Con esto bailaba el Meigo, intentando enamorar y como es sabido, sin gran fortuna. Besos abrazos, vino tinto y mis rosas para todos. Ser felicessss.