
Algunos de vosotros sabéis de mi viaje a La Habana en octubre pasado. Estuve 7 días con sus noches perdido por la ciudad Vieja, conociendo sus cosas y sus gentes. En esos días escribí algunas notas y me impregne de la música en la calle y de los olores. En la Habana no hay casi contaminación y los olores se distinguen fácilmente. Era la penúltima noche y en una terraza de plaza de la Catedral, un mojito y yo compartíamos secretos. Sonaba Yolanda. Por cierto quien no haya probado el mojito, no sabe lo que se pierde, si tenéis interés en saber como se hace, pues ahí va:
En un vaso largo:
Azúcar e hierbabuena, rompemos el tallo de la hierbabuena.
Machacamos la hierba y el azúcar y añadimos zumo de lima, revolvemos todo.
Añadimos agua con gas hasta llenar el vaso dejando sitio para el hielo, un par de piedras, y una copa de ron blanco añejo y, por último, un trocito de lima. Un pajita de plástico, agitamos… y venga, adentro saboreándolo.
Bien pues en eso estaba, disfrutando de mi mojito, cuando se acercó un hombre acompañado de su pareja y una guitarra, por un cubata y unos pesos sonaban notas y cantaba en tu mesa canciones. Le sugerí una de mis favoritas "Yolanda", ay¡¡, la cantó con tanto sentimiento mirando para su pareja que me contagió, él se dio cuenta, me miro y sonrió. Al rato me dijo, “Amigo, te ha emocionado” la repitió y cuando nos íbamos, de nuevo la interpretó a modo de despedida. Empezó a llover cuando sonaba la mitad de la canción. Nos guardamos en los soportales que daban entrada al bar, Las plantas eran un festival de verde. Todo era distinto.
Ya no llovía, el malecón, los grupos de gente, el ron y la música, y mi poema:
Santo Malecón
abrazo de Mar y Tierra,
cómplice de canciones y besos
… no puede ser no más que una canción,
quisiera fuera una declaración de amor…
calor de sol, pasión de luna
brisa, viento, y sangre de caña.
El mar es libertad
en prisión de agua.
Los sueños son sueños,
dijo el poeta,
Cuba libre…
Llueve y hace calor
tu olor…, agua, tierra,
hierbabuena.
Te están matando.
eternamente…te amo
eternamente…Yolanda.
Son suspiros de ron y agua.
Confesiones de independencia
en el Santo Malecón.
Hay músicas y letras que siempre están con uno, Yolanda es una canción de esas.
En un vaso largo:
Azúcar e hierbabuena, rompemos el tallo de la hierbabuena.
Machacamos la hierba y el azúcar y añadimos zumo de lima, revolvemos todo.
Añadimos agua con gas hasta llenar el vaso dejando sitio para el hielo, un par de piedras, y una copa de ron blanco añejo y, por último, un trocito de lima. Un pajita de plástico, agitamos… y venga, adentro saboreándolo.
Bien pues en eso estaba, disfrutando de mi mojito, cuando se acercó un hombre acompañado de su pareja y una guitarra, por un cubata y unos pesos sonaban notas y cantaba en tu mesa canciones. Le sugerí una de mis favoritas "Yolanda", ay¡¡, la cantó con tanto sentimiento mirando para su pareja que me contagió, él se dio cuenta, me miro y sonrió. Al rato me dijo, “Amigo, te ha emocionado” la repitió y cuando nos íbamos, de nuevo la interpretó a modo de despedida. Empezó a llover cuando sonaba la mitad de la canción. Nos guardamos en los soportales que daban entrada al bar, Las plantas eran un festival de verde. Todo era distinto.
Ya no llovía, el malecón, los grupos de gente, el ron y la música, y mi poema:
Santo Malecón
abrazo de Mar y Tierra,
cómplice de canciones y besos
… no puede ser no más que una canción,
quisiera fuera una declaración de amor…
calor de sol, pasión de luna
brisa, viento, y sangre de caña.
El mar es libertad
en prisión de agua.
Los sueños son sueños,
dijo el poeta,
Cuba libre…
Llueve y hace calor
tu olor…, agua, tierra,
hierbabuena.
Te están matando.
eternamente…te amo
eternamente…Yolanda.
Son suspiros de ron y agua.
Confesiones de independencia
en el Santo Malecón.
Hay músicas y letras que siempre están con uno, Yolanda es una canción de esas.
Bueno y el consejito:
“No temas el cambio: puede significar crecimiento para un matrimonio”.
Muchos besos, muchos abrazos, bicos, biquiños, petons, kisess, o sea besos llenos de rosas y que no falte vino tinto, antes de que nos lo hagan beber Light.
“No temas el cambio: puede significar crecimiento para un matrimonio”.
Muchos besos, muchos abrazos, bicos, biquiños, petons, kisess, o sea besos llenos de rosas y que no falte vino tinto, antes de que nos lo hagan beber Light.
