
Gracias a todos por vuestras palabras. La vida sigue y la vida ha de ser optimismo y hay que vivirla con toda la intensidad y pasión que podamos. Debería de ser una exigencia que fuera así. Cuando suceden cosas como la de Jose, nos damos cuenta de lo poco que importan las complejidades que nos montamos día a día, de como complicamos las cosas sencillas. Ya sé que pronto lo olvidamos y que volvemos a preocuparnos de lo de siempre, que volvemos a lo complejo. Sonriamos a la vida, a lo que es sencillo. Como dice un amigo “la belleza y la verdad, está en la sencillez” (este Breo cada día es más filosofo, eso es un síntoma de que va algo mayor).
Os dejo un poema que escribí hace tiempo, otros acontecimientos me han llevado a buscarlo. Es una historia, un cuento que intenta hablar de la vida. Espero que os guste:
Erase que se era dos rosas.
Una encadenada a la otra
y la otra a la una.
Como lo está la noche al día.
Erase que se era que una
era de corazón de fuego nacida,
y la otra de suspiro de luna adornada,
ambas, hermosas, era que eran hechizo de amar.
Crecían, las dos, de pasión rojas
y áureas de luces y romas las espinas
de su tallo verde que, fuerte como ancla
de barco, al jardín de la vida las unía.
Sucedió que un pajarillo a su belleza
atrapado quedó. Volando llegaba
desde mares y océanos, donde moraba,
buscando el final de sus mañanas.
Prendado quedó y queriendo ellas volar
al pajarillo, ilusionadas, invitaron a quedar.
Él, de sus cadenas, y por amor, las quería liberar
Y con ellas, las dos echa una, soñar.
Pasaron inviernos y primaveras
Mezclados de otoños y veranos de dudas
y esfuerzos, de vanidades, lágrimas y risas.
El pajarillo día a día más amor sentía
Perdieron el jardín las rosas
y el tiempo ganó en la cadena.
El tallo, antes fuerte, ya cedía
a la fuerza implacable de las arrugas.
Erase que se era dos rosas encadenadas.
Una a la otra y la otra a la una
Y las dos a la cadena,
Y la cadena a las rosas.
Pues muchos besos, muchas rosas libres, llenas de aroma, mucha sencillez, y algo de vino tinto y un poco de música “U2 - With Or Without You”, ahí es nada. Disfrutar.



