martes, 13 de octubre de 2009

Jersey (Islas del Canal)

Charo, tienes un montón de razón en cuanto al tiempo que hace que no escribía y, lo cierto es que demasiado rápido pasa el tiempo. Al ver la fecha del último post, me he quedado sorprendido de la velocidad con que sucede la vida. He estado de viaje y he tenido unos días de actividad profesional y lúdico profesional bastante agitados y de alguna manera felices. Con motivo de estas cosas que digo, he visitado un sitio que me ha gustado un monton, se llama Jersey, y es una de las Isla del Canal de la Mancha. Os prometo que vale la pena visitarla, eso si, hay que ir llenito de libras que la cosa no es para ir arrancado y menos para mirar los escaparates de las tiendas porque te mareas. En esta isla tuve la ocasión de ver algo que nunca antes había visto, y no era yo el único. El hecho físico de como se mueven las mareas. Es sorprendente. Tanto la pleamar como la bajamar cubren más de 30 metros, cuando menos; y lo que mas llama la atención, es la velocidad con que lo hace. En menos de 10 minutos está completo el proceso. La ves correr por la playa adelante. Te queda la sensación de que más que una marea, lo que se produce es una especie de carrera de las gotitas de agua por llegar de primeras al muro del muelle. Ya he visto unas cuantas mareas alo largo de mi vida, pero prometo que ninguna como estas en el Canal de la Mancha. Si algún día tenéis ganas de pasar unas vacaciones en un sitio tranquilo y disponéis de algunos euros (insisto e importante) de más, no dudéis en pasaros una semana por esas latitudes. Las Islas son paraísos fiscales (les llaman el Mónaco de Inglaterra, y entre otras curiosidades económicas es que no hay IVA), pero todo es mas caro, menos la Langosta. El viaje en Ferry es muy bonito, yo no lo hice, pero me lo figuro.

Pues hablando de cosas bonitas (permitirme la licencia), hoy os dejo un poema bien bonito (que voy a decir yo, si es mío). Espero que os guste.


Muy largo se asoma el camino que sin ti inicio.

El tren de mi estación ya se marchó, largo y lleno de esperas,

por las vías que no son ni las tuyas ni las mías

y que alejan dolorosamente nuestros espacios.

No van los raíles que hasta hoy nos guiaban, en la misma dirección.

No son paralelos, ni convergentes, ni son como las manos

una en frente de la otra, iguales pero distintas;

Está el espacio vacio (como siempre, llueve)

Suena húmedo el silbato de salida.

Ya solo se oye el silencio. No supe de ti más.

¡Y hace tanto frio!… (Como siempre, llueve).


Bueno , bueno, bueno… y la música de hoy dedicada a un gran cantante y gran autor. Falleció hoy. Por los buenos momentos que me ayudaste a pasar, mi querido Luis, Luis Aguilé. Estoy seguro que ya estás en la orquesta del cielo. Descansa en Paz.

Muchos besos, muchas rosas, algo de vino tinto y desde luego paz y sonrisas.