Mis queridos amigos, hoy quiero daros las gracias por vuestra compañía en este espacio, que solo pretender ser un sitio agradable, sin más. Un sitio donde parar a tomar un vaso de vino, con música y letras que intentan ser agradables y eso sí, con una rosa siempre en la mesa. Estamos en Navidad y aunque pueda sonar a hueco, os deseo paz y bien y pediros que dejeis unir mi grito al vuestro para que no haya pobreza ni sufrimiento en el mundo. Me uno a vuestra esperanza de que no haya paro, que haya, en definitiva, vida. Como es tiempo de deseos quiero pedir a Papá Noel o a los Reyes Magos (toda mi vida fui y soy de Gaspar) que el entendimiento sea el interlocutor de los que tiene la responsabilidad de gobernar. Bueno y si nos toca la lotería, pues estupendo, que ojalá nos toque para liberarnos de problemillas, que mucho premio complica demasiado la vida.
Hoy no os dejo un poema mío. Os voy a deja un poquito de uno de los libros mas bonitos que se hayan podido escribir. Yo soy creyente, pero incluso para quien no lo es, desde el punto de vista literario, es precioso. Es el párrafo del Evangelio de Lucas que se leerá el día de Navidad:
“José, pues, como era de la casa y familia de David, vino desde Nazaret, ciudad de Galilea, a la ciudad de David llamada Belén, en Judea, para empadronarse con Maria su esposa, la cual estaba encinta. Y sucedió que hallándose allí, le llegó la hora del parto. Y dio a luz a su hijo primogénito, y envolviéndole en pañales, y lo recostó en un pesebre, porque no hubo lugar para ellos en el mesón”.
Os dejo un video, a modo de postal de felicitación, con una música preciosa, está en gallego. Quién lo interpreta es un grupo gallego que se llama Berrogüetto, pero es musica y letra de sonido lento y fácil de entender. Disfrutarlo.
Gozar de las cosas, disfrutar de la vida, disfrutar de los vuestros y de las cosas pequeñas. Y entre el muérdago, una rosa roja, ya veréis que bonito. Besos y abrazos.
Feliz Navidad a todas y todos.
