domingo, 23 de abril de 2006

MI pueblo, alguna de sus cosas




Ferrol tiene de todo, hace algún tiempo a alguien se le ocurrió como eslogan publicitario algo tan borde como “Ferrol tiene playas, marisco y sol”, porque en esta bendita ciudad además de tener gente estupenda y haber sido tierra de personas que han marcado la historia y el mundo de la ingeniería o las letras, también hemos tenido personajes que… bueno. Pues os diré, la ciudad no tiene playa, curioso ¿verdad?, hay una razón, los astilleros y la marina de guerra, como podeis ver en la foto, ocuparon toda la superficie de la ciudad hacia el mar y había, como os dije, muy poquitos sitios desde donde se pudiese ver el mar. Marisco si tenemos, las centollas de la ría, las almejas, el camarón, las zamburiñas (lapas), mejillones, y… bueno que os hago la boca agua. Sol?, pues si… pero vamos no es lo que mas tenemos desde luego. La verdad el que lo invento, concejal al uso, se quedo calvo de pensar.
Pero si tenemos desde una virgen que se apareció a unos pastorcillos (¿os suena?); una laguna misteriosa; una batalla gloriosa en la que derrotamos a los ingleses cuando intenta desembarcar en la playa de Doniños sabiendo que Ferrol se había quedado desguarnecido de tropas. Pero es tos listillos no contaban que mis vecinos de aquellos días, lejos de asustarse, no se rindiesen fácilmente y se lanzaron en brava batalla cual caballeros, acompañados y asistidos de las damas, y derrotamos a los ingleses, que aún hoy les escuece y cuesta trabajo comprender porqué, ¡habíamos herido su honor! jejeje. Cada año se conmemora esta victoria y ahora ya se animan a venir, una representación de ingleses, atraídos mas, me imagino, por el vino que por el recuerdo de la amargura de la derrota, cada año participa en una fiesta conmemorativa que se celebra en los Montes de Brión.
Pero la historia de Ferrol continúa y el 13 de octubre de 1858 la Reina le concede e título de Ciudad (manda carallo). Para que os hagáis una idea de lo que era, deciros que en el siglo XVII trabajaban en los Astilleros 15.000 personas.

Ya os contaré más. Ahora permitirme una poesía de un amigo mío, se llama Ricardo Diaz-Casteleiro, ferrolano de toda la vida, como decimos aquí

Un mundo por un beso
De tu boca sin nombre…
Un mundo por vivir entre tus brazos…
Incesantemente acunado
En un tiempo imposible,
Marcado solo por milenios.
Así quiero sentirte y sentirme
Así quiero, para siempre…

Uhmmmmm…

La reflexión del día:
“El mundo amó al hombre cuando éste sonrió.
Y el mundo temió al hombre, cuan este se rió”

Besos llenos de rosas, abrazaos llenos de amistad
.

sábado, 8 de abril de 2006

MI Pueblo-2


El origen del nombre de Ferrol es dudoso, hay quien dice que procede de la posible existencia de un faro en lado sur de la Ría (En un monte que llamamos Montefaro); otros apunta a San Ferreol que no se le ocurrió otra cosa que venir por estas tierras a evangelizar allá por el siglo II. Pero no me enrollo con la historia, pero hay dos momentos históricos que marcarán su forma de ser y todo su futuro y la primera es con Juan I quien inició importantes obras militares, y el otro fue en el reinado de Felipe V con la decisión de ampliar los efectivos navales y dividir la costa en Departamentos Navales.
Esta decisión motivó que se construyese un primer arsenal situado en La Graña, o sea según entras por la ría, una vez pasado el castillo de San Felipe, a la izquierda. Y este arsenal se fabricaron los dos primeros navíos: El Galicia y el León. Pero había que ampliar el negocio y mira tu, cambian de banda y se van a la derecha, a Caranza, donde aún hoy están los Astilleros Bazan, o Navantia que le llaman ahora, pero que en un principio se llamaron La Constructora. Estos astilleros han sido y son el centro sobre el que gravita mi pueblo. El devenir de Ferrol por la historia ha estado, y aún está, lleno de momentos esplendorosos y otros de grandes crisis y de pobreza, en función de las decisiones políticas. Por ejemplo Fernando VII, con la guerra de la independencia, nos las hace pasar canutas. El ser Ciudad Departamental, que aún algunos le llaman así y que me parece una horterada., supuso el freno para desarrollar otras actividades industriales, ya que el hecho de tener arsenales y construcciones de navíos militares, impedía por razones de seguridad cualquier otra industria. Pero eso ya os lo contare.
El caso es que por razones militares, no se hacía prácticamente nada que no tuviese utilidad pública, lo que justifica la ausencia de obras monumentales. En mi pueblo no hay monumentos artísticos, pero si un monumento arquitectónico increíble. Las artes se derivaron a la pintura y poetas.
Fijaros como era todo que, justo donde yo vivo, al lado de lo que era la Capitanía General, hay unos jardines preciosos con una vista bastante aceptables y pasmaros ¡¡¡¡ESTABA PROHIBIDO HACER FOTOS!!!!, no fuéramos a pasárselas a los rusos, parece de risa verdad?, pues era así. En estos jardines bautizados de Herrera, era donde los novietes nos dábamos achuchoncillos sin que nos viera “La autoridad competente”, que nosotros llamábamos Cherepas, o Chepas para abreviar. O sea los municipales, guardianes de la salud publica y del decoro, (Os dije que teníamos un lenguaje propio).
Continuaré desde “donde se acaba mar” (los limones). Gracias Rafa.

Poetas de mi pueblo: hoy os presento a Concepción Arenal, que era una mujer de aúpa entro otras cosas se disfrazó de caballero para asistir de oyente a las aulas de la Facultad de Derecho de la Universidad de Madrid, en el año de nuestro señor de 1834. (Manda carallo co’as mulheres do meu pobo).
Unos versos de ella:

Mi vida ¿a quien importa?
¿Quién soy?
Una hoja caída
Que un día barrerá
El huracán (…)

El pensamiento de hoy:
“Quienes han destruido su fauna salvaje y viven sin ella, no están completos”
(Jefe espiritual de la tribu Masai)

A todos muchos besos, muchas rosas…y muchos abrazos

domingo, 2 de abril de 2006

Mi Pueblo





En mi post anterior os contaba, con motivo del Día de la Poesía, una tradición de mi pueblo y me gustaría contaros un poquito de él. Os decía que era distinto a la mayoría de los que he ido conociendo. Hasta tiene hasta un vocablo diferente. En mi pueblo usamos palabras que en ningún otro lugar se pronuncian, es más si alguno de nosotros, cuando vamos por ahí de parranda, las oímos, ya sabemos que hay un Ferrolano.
Hace algún tiempo ya que esta Villa me hizo el favor de recogerme, digo el favor porque soy el único de familia que ha nacido aquí, mis padres estaban de paso y, no se si por mí, se quedaron definitivamente aunque mi madre aún suspira por su mediterráneo. Mi padre era gallego y mi madre, al igual que mi hermana, de Cartagena. Esta mezcla, que supongo me ha hecho como soy, define bastante a mi pueblo, a su forma de ser. Es la consecuencia de la fusión de distintas culturas y costumbres, que en muchas ocasiones puede parecer un pueblo que no tiene identidad propia, que le falta alma, pero cuando creces en él te das cuenta de que nada de eso, sino todo lo contrario. Así lo pensábamos cuando ya mozos pretendíamos descubrir la vida y Ferrol se nos quedaba pequeño. Era aburrido, decíamos. Luego aprendí que lo era tanto como cualquier otro. Pero os iré contando.
¿Por donde queda mi Ferrol? Pues si veis el mapa del tiempo que muestra la Tele, arriba a la izquierda según miráis. Donde ponen siempre una nube con lluvia, pues ahí, en la primera nube del mapa. Pero, os lo digo de verdad, casi siempre se equivoca, yo creo que le quedo pegada la nubecita esa y nunca la cambia. Mi pueblo vive en el noroeste, en el golfo, geográficamente me refiero, llamado por los romanos “Golfo Ártabro”. Ferrol es una ría que se esconde entre los cabos Prioriño y Segaño, con un acceso como pocos, guardado por dos castillos, uno a cada lado, que hacían imposible su acceso por mar, si no estaba autorizado, es decir libre de ataques de enemigos.
Su historia, sus gentes, su vida y alguna de sus costumbres, si me permitís os iré contando.

La foto es la entrada por mar, ¿a que es bonita?


Os decía que poetas ha dado y da muchos (no me refiero a mí, jejeje), esta es una muestra.

Este amor que te tengo y tú no quieres
Es un río sin cauce y sin orilla
Que, en mi pecho, brota turbulento
Y ciego gira en busca de su curso.

Es una fuerza carente de destino
Que agosta y derriba lo que encuentra
En su ir y volver alucinado,
Encerrada conmigo en mis paredes.

Este amor que te tengo y tú no aceptas,
Se apodera de todos mis espacios
Haciendo inhabitable mi morada
Para toda ilusión, todo proyecto.

Este amor que te tengo es mi enemigo
Y yo –traidor- le ayudo a que me venza.

Es de Julio Pérez de Gamarra, Ferrolano y poeta.

Esta poesía, con su permiso, se la dedico a una amiga amada.

O iré contado más cosas, y más poesías.

El pensamiento del día
“La naturaleza nos ayuda a ser nosotros mismo, a superar los mayores cambios y las situaciones en las que nuestra vida esta en juego. Nos aporta magia y risa”
(Sobunfú Some.-Orígenes. Pensamientos africanos).

A todos, besos, rosas… y abrazos