Aquí de nuevo. Ya pasado el efecto ese que llaman de “jet land”, o como se diga, que la verdad es que deja a uno roto. Contento por estar de vuelta. Pero mi alegría viene vestida de alivio. Fidel Castro, eres un hijo de puta. Así, y perdonarme, quiero resumir lo que he sentido en mis 6 días pateando las calles de La Habana. Han sido maravillosos por la riqueza que he ganado y ojala tuviera otros 6 más para seguir perdiéndome, pero la cosa no daba para más. Es cierta esa sonrisa de los cubanos, pero, tal como la veo yo, es una sonrisa fruto de una resignación decidida y como remedio a no amargarse más que lo necesario. Ayuda a soportar todas las tristezas: el calor, el clima, la noche, el agua, el ron, y… la música. Todo sirve de refugio para soportar un sueldo de 15 dólares por 16 horas de trabajo, para los mas privilegiados en aquello que no quieres hacer y para lo que no te has preparado, y si te dan el trabajo (es cierto lo de “dan”, como si fuese un privilegio y no un derecho, lo dan como el padre da un pastel). No se si Cuba es más libre que antes de la revolución, pero os aseguro que los cubanos no son libres. Dicen si es el bloqueo (por cierto todos los bienes y maquinas son made in USA comprados a través de Canadá), o lo que sea, pero lo cierto es que la indignidad en la que viven los cubanos no pertenecientes al aparato político es, si existiese, de pena de infierno para aquellos que lo permiten.
No os perdáis este país que tiene ahora el miedo al futuro, disfrutar de pasear por el malecón (lo hice por los canales de Venecia y mi alma en el Malecón sintió algo parecido), oír la música de personas que la hacen e inventan por divertirse en un botellón sin botellas donde quizás alguna cerveza, o una botella de ron aportada por un turista, calma la sed y anima a despertar sueños, pero música de lágrimas disfrazadas de amor y de la alegría de amar.
Fidel Castro, eres un hijo de puta.
Serenado ya. Tengo cosas que escribí en La Habana, pero han de madurar. Hoy algo que escribí hace algún tiempo:
Camino de la mano
de la soledad.
Ya no habrá más encuentros
ni juegos de vanidad.
Ya no tendré más amaneceres,
hijos de mis pasiones y la noche.
Todo será distinto.
Todo.
El aire incluso
más ligero.
Volaré
con alas de recuerdos
en soplos de suspiros.
En el viento seré
aire.
Y en la tierra
recuerdo.
A ver una perlita que encuentro por aquí:
Es de José Hierro en su poemario Alegría:
Es una estrofa del poema “Ajeno”
Me da pena verlos. Vuelca
la tarde sus flores grises
sobre sus cabezas. Cantan
y dicen que son felices.
Ellos pesan, ellos sueñan,
pero no saben que viven.
Ellos se embarcan en lágrimas
que vienen de otros paises.
Un beso de nuestras rosas y nuestro vino tinto por ellos.
¿Os gusta la foto? Pues dentro de nada, la veré en directo. Es el famoso Malecón de la Habana en un anochecer. Dicen, os lo confirmaré, que es el barrio mas bonito del mundo si no estuviese en el estado de deterioro, por abandono, en que se en encuentra. Oslo contaré. Allá me voy y estaré una semana disfrutando de algún que otro “mojito”, pero fundamentalmente de historia. Para quien no lo sepa soy gallego y seguro sabéis la importancia que para mi tierra y mi gente ha tenido Cuba, y la influencia que en Cuba han dejado junto con Asturianos y Canarios. Os contaré mis “experiencias cubanas” (las que se puedan contar, jejeje). Intentaré perderme por el Barrio de la Ciudad Vieja y el Vedado, intentaré llenarme de caribe, de su estilo, de su manera de ver la vida, de su amabilidad y tranquilidad, iré al Tropicana y en ese malecón prometo tomarme el mejor ron que encuentre y al ritmo de la música levantaré mi vaso por todos los que aquí semana a semana me acompañáis y por los que no, para que se unan. Intentare comprender que el mundo funciona igual haciendo las cosas con otro ritmo, con tranquilidad, al estilo caribeño. Creo que llegamos igual la final; o peor, quizás nos perdamos algún mojito, y eso no vale la pena. Ya os contaré.
Mientras os dejo alguna cosilla. Hoy se lo dedico a una amiga que casino conozco, pero que es paisana y se que no lo esta en su mejor momento. Ana, con todo mi cariño y léelo despacio, como se que lo haces y hazle caso a los consejos de un viejo, pero no mayor, Meigo:
Mi amor no sufras,que aunque el otoñoarranque las hojasy nuestras flores duermen
hasta la nueva primavera,
hay rosas que perduran,
como el beso y la miel
de un verano, en el recuerdo.
Un beso Ana
Hoy os dejo unos verso de Aute: este hombre tiene el don de escribir lo que a mi me gustaría escribir. Pero me quedo en el placer de leerlo y escucharlo:
Mientras hieran las distancias
con sus puntas afiladas,
mientras sólo nuestros cuerpos
sean paso para el tiempo.
Mientras sigan confundidas
nuestras áridas pupilas,
mientras callen las palabras
para hacerse necesarias,
mientras tanto,
amando.
Un beso lleno de caribe.
Hasta la vuelta, cuidaros y… no me tengáis envida
Tempus fugit es una leyenda que coronaba aquellos relojes que tanto me gustan. Colgados en la pared con el balanceo del péndulo, el sonido del “Ave Maria” marcando los cuartos y recordándonos que el ayer esta siempre y que el futuro es rápido llegando, aunque muchas veces deseáramos que no terminase. "Tempus fugit", el tiempo pasa y lo que ayer era ilusión, hoy es pena. Pero siempre queda la esperanza…. “Siempre nos quedará Paris”.
Hoy me permito enseñaros algo que nació de mí hace unos días. Cuando me dí cuenta, una vez más, que el mañana es tan frágil, como duro el presente y triste el pasado que decide acampar sus sombras en nosotros.
Hoy dedico este espacio a mi amiga Charo, es su santo. Felicidades mi amiga:
En la hoguera de las pasiones
mi pata de palo quemé,
por no tenerte y amarte
por quererte y no sentirte.
Ardiendo lloran las astillas
en el rojo calor de la hoguera.
Entre crujires, lagrimas
evaporadas, de dolor gritan.
Por no tenerte y por amarte
mi pata de palo arde.
Por amarte y no tenerte,
mi pata de palo se consume.
Con ella se incinera mi amor,que por ti muere mi tiempo,
y en humo, no se si blanco o negro,
al aire mis deseos y pensamientos
vuelan en carros de humo hacia las nubes del cielo.Escondidas en aros de silencio
van mis soledades y penas gritando.
Recias y bronceadas campanas tañen.Rezan, al son, erguidos y viejos cipreses.
En el campanario como pérgola cruelun cuervo vigila el adiós, quieto y firme.
En la hoguera de las pasiones
mi pata de palo quemé,
por no tenerte y amarte,
por quererte y no sentirte.
Mi elección del día: unos versos de José Hierro, estan en su poemario “Alegria”,
…Y mientras se ilumina mi cabeza
ruego por el que he sido en la tristezaa las divinidades de la vida.
Un beso lleno de rosas, una copa de vino tinto…. Y por vosotros