
En distintas ocasiones os he comentado la tradición poética de mi pueblo. Hoy os dejo una perla. Es de Julio Pérez de Gamarra. Espero que os guste:
Su título:
ESTE CANSANCIO DE AMAR.
Llueve sobre el jardín la ausencia
como una lluvia fina
como una lluvia mansa
que empapa la tierra
y cala hasta las últimas raíces.
Como una lluvia
que cierra el horizonte
y se hace cárcel gris
donde agoniza un ave.
Lluvia incesante,
ilimitada ausencia
hasta que la mirada pierda su color mas íntimo
y se borre el contorno de las cosas.
Hasta que sólo queden
-como un rumor de lluvia en el estanque-
sobre el jardín
la ausencia y el rechazo.
¿Creéis que realmente amar puede llegar a cansar?
Por si acaso, este consejillo:
Acaricia a tu pareja con suavidad; el contacto dice “te quiero” de una manera muy especial.
Muchos besos y abrazos, rosas y, a pesar de la ministra, un vino tinto.
Llueve sobre el jardín la ausencia
como una lluvia fina
como una lluvia mansa
que empapa la tierra
y cala hasta las últimas raíces.
Como una lluvia
que cierra el horizonte
y se hace cárcel gris
donde agoniza un ave.
Lluvia incesante,
ilimitada ausencia
hasta que la mirada pierda su color mas íntimo
y se borre el contorno de las cosas.
Hasta que sólo queden
-como un rumor de lluvia en el estanque-
sobre el jardín
la ausencia y el rechazo.
¿Creéis que realmente amar puede llegar a cansar?
Por si acaso, este consejillo:
Acaricia a tu pareja con suavidad; el contacto dice “te quiero” de una manera muy especial.
Muchos besos y abrazos, rosas y, a pesar de la ministra, un vino tinto.
