sábado, 24 de noviembre de 2007

¿A donde va el amor olvidado?




Mi amiga Luna en su blog http://mascosas-luna.blogspot.com/, hace unos días (ya seeee que voy con retraso) nos hizo disfrutar de una rima de Bécquer:



Los suspiros son aire y van al aire.
Las lágrimas son agua y van al mar.
Dime, mujer, cuando el amor se olvida,
¿sabes tú a donde va?

En mi comentario le dije que si no lo sabia yo se lo contaría y como dice que tiene ligera idea, pues… a ver si coincidimos.
Darilea, que es media brujilla, dice que los suspiros son besos no dados, y tiene razón. Los suspiros es cierto que están envueltos en aire, y al aire van, pero… ¿hacia donde? Van al aire, y vuelan en él sin parar hasta que encuentran su destino. ¿Nunca os pasado que así de repente y sin justificación alguna, sentís en la piel como una brisa?, seguro que sí. Pues, los magos sabemos algo de estas cosas, os ha llegado un suspiro, un beso de alguien que ha viajado hasta encontraros.
Algo parecido ocurre con las lágrimas: es cierto, acaban en el mar y de ahí al cielo y vuelven a nosotros disfrazadas de esa lluvia que llega, nos empapa y nos hace sentir cierta melancolía; al mojarnos es como si nos diese un beso nuestra propia tristeza, intentando consolarnos.
Y claro nos queda el amor. Cuando se olvida, ¿a dónde irá?... pues a ningún lado. Se queda en nosotros y en el ser amado para siempre. El amor es como la energía, no se crea ni se destruye, simplemente va y viene, sufriendo transformaciones. Se expresa o lo sentimos de maneras y formas distintas. Aún habiendo sufrido mucho por su “despedida”, cuando se vuelve a presentar siempre nos ocurre que no podemos evitar que desde lo más profundo de nosotros salga un suspiro y navegue en el aire en busca de su destino.
Amiga Luna, enhorabuena por tu Blog. Espero que compartas lo que los libros de mis antecesores magos recogen y cuentan. No sé porque me da, que hemos coincidido bastante.
Hoy os dejo una canción para mí, preciosa, ¡cuantos suspiros! Simon & Garfunkel, disfrutar de la música.
Besos, rosas, abrazos, vino y tener algo de malicia, que le da cierto toque a las cositas diarias.

lunes, 12 de noviembre de 2007

El Diario



Sé que hay muchas personas que tienen la, no se muy bien si calificarla así, sana costumbre de anotar todo aquello que consideran relevante durante su día. Esa anotación recogida en una página que al final todas juntas, de cada dia, forman un “Diario”. Es el libro de nuestra vida y que recoge lo que no queremos que se pierda en un archivo sin retorno en el fondo del “baúl de nuestros recuerdos” y que guarda nuestra más sincera e intima intimidad. Nunca lo llevé, nunca inicié un diario ni tampoco utilicé agenda,... hasta hace poco. Soy un desordenado. Fijaros anotaba lo que tenia que hacer y todo eso pero… se me olvidaba abrir la agenda. En serio que sí, pero bueno tenía, y digo bien, tenia una muy buena memoria. Algo queda aún, pero, no sé si por cantidad o por otras cosas, a veces ya me falla, o quizás en la inteligente discriminación de cosas “importantes o no” que hace mi cerebro, considere, éste, que no es importante el mantener ocupadas neuronas con esa información que luego no recuerdo. Aunque dicen que no hay problema de límite de almacenamiento, pues no se que os diga. Mi cerebro sabrá lo que hace. Yo le dejo ir por libre, a mi me va mejor ¿Se llama desconectar? Bueno que me pierdo, como siempre. Os decía que no llevé nunca un diario, pero si muchas veces anotaba alguna cosillas en mis libretas. Sobre todo frases que se suponía deberían de hacer de llave de esa “caja-archivo” donde se guardan las cosas para un tiempo largo; el caso es que un día, no se porqué, revisé mis libretas y, como por magia, al ir leyendo aquellas notas mías, aparecieron imágenes, retornaron aquellos pensamientos de otras épocas y mi pluma, (uso pluma estilográfica para escribir y si queréis sentir placer en la mano al manchar papeles con letras, no dudéis en usarla), se le dio por escribir, no sé si en un acto de amor entre ella y el papel excitados por los recuerdos , pero el caso es que en mi libreta apareció esto:

Mi diario, cárcel
de recuerdos y sueños
de aquellas caricias
no tenidas.

Tumba de epitafios
escritos con tinta
de lágrimas
amargas

Mausoleo de rostros
dibujados con dedos
ansiosos
de rozar ternura.

Camposanto de pétalos
secos que fueron rojos,
y marcan párrafos
de besos.

¡Mi diario, cuánto me martirizas!
¡Cuánto, sin embargo, te quiero!

Dedicado a todos y todas que sois capaces de llevar un diario en toda regla, esa especie de Historia de Vida, íntima en la intimidad. La verdad es que os envidio.

Mi música hoy. Otro grupo que me encanta es Fito y Fitipaldi. No os perdáis la letra.
Un beso a todas, un abrazo a todos, mis rosas para ambos y mi copa de vino… Hacer diabluras, pero sanas.