Como habéis podido comprobar a lo largo de todo este tiempo, mi gusto por la música es algo que no puedo ocultar. Además me gusta todo tipo de música (un día os pongo un hip hop, que flipáis), y en cada uno de mis posts he intentado ser diferente. En el mundo de la música siempre me ha llamado la atención que una de las mas olvidadas son las originales o bandas sonoras de películas. No sé porque motivo suenan menos. Es esa música que nos acompaña viendo una película y su compañía es tan especial, que estando con nosotros y formando parte dela acción, casi no nos damos cuenta de su presencia. Sin ella muchas películas quizás no serian lo que fueron. Más de una música hizo buena a una película mediocre. No os perdáis la que hoy os pongo. Excelente película, excelente música y un excelente actor. ; me refiero a Candilejas, la peli en que Charlot interpreta aun payaso ya entrado en años y que evita que una joven actriz se suicide. Él la acoge y le enseña todos los trucos de la profesión y ella triunfa… En fin una película que junto con Casablanca, para mi gusto, hay pocas que les igualen.
Disfrutar la música, y si queréis leer un poemilla de éste que escribe, pues ahí os va:
Abrazado a ti en mi penumbra, sentado
en el sillón del silencio de la abstracción.
Me dejo llevar hacia donde no quiero llegar.
Son los íntimos y dulces momentos
de las siempre eternas despedidas.
Aquellas que quedan de si mismas olvidadas,
despreocupadas, en la puerta de salida
por la que los recuerdos inician el obscuro
y sinuoso camino, sin retorno, del olvido.
Suena, en los últimos momentos
como tintineo de campana salvadora,
la antigua inocencia. Aquella
que siempre, al crecer, menospreciamos.
La que grita desde el más lejano interior,
allá en el fondo de nosotros, atrás de todo,
(y en mí, aún mucho mas atrás),
con la fuerza de los aires de la niñez,
en la madurez, añorada
(me acuerdo del campo oliendo a campo).
Es la voz suave y tímida, disfrazada del especial
miedo a ser escuchado por los lejanos mayores,
y que los distantes (suficientes ellos) ascendentes,
no escuchaban porque no atendían voces
que no fuesen las suyas, sin más motivo
-¿para qué otro?- que no escuchar.
Suena y se despierta el tiempo.
(Me acuerdo de aquellos mis juegos,
abrazado a mi penumbra, dejándome
llevar donde llegar no quiero).
El de hoy es largo, eh? ya os compensaré con otro mas cortito.
Ser buenos disfrutar de la música, del poema si os gusta… o de cualquier otro. Pero no os olvidéis de ser felices, con una copa de vino tinto y una rosa. Besitos y abrazos.