martes, 4 de mayo de 2010

Como un beso en un portal.




“Que la vida se nos va como un beso en un portal”. Eso lo dice Fito en su canción “Antes de que cuente 10”. Y tiene razón. La vida va rápido y constantemente nos dejamos cosas importantes con la misma rapidez o facilidad que el humo del tren. Los besos del portal… yo tengo algún recuerdo excelente de un beso en el portal, escondido y con el morbo añadido de que nos pillaran, y de irse rápido esos besos, nada; si no, mas bien, todo lo contrario. Aún saboreo más de uno y os prometo que ya ha llovido. Y, además, creo que nunca se me irá el sabor en mi boca. A la vez que escribo esto (evidentemente suena Fito), se suceden sonidos en mi pc, termina una música y empieza otra tan sugerente como la anterior. Es Café Quijano y su “Poesía de Amor”. No os la perdáis, es una preciosidad. Canción que también me trae recuerdos de esos besos “semi-clandestinos” y aunque ya no me beso en los portales, ni en muchos sitios, me hago la pregunta si hoy, a los besadores, les saben igual que a mí en aquellos años mozos. La necesaria fogosidad de antaño, o la intensidad natural de los besos de hoy. La respuesta me parece que nunca la sabré. Hay momentos en que la vida va girando esquinas, y al hacerlo, la penumbra del tiempo de ayer, la envuelve en la niebla de los recuerdos, y ésta, impide la marcha atrás. Y yo he girado ya demasiadas esquinas. Ahora que voy releyendo, no sé porque hoy me ha salido este texto, pero lo cierto es que ha salido y también, a la vez, me salen los recuerdos de los besos falsos e interesados; aquellos que iban disfrazados de caras de ángeles y cuerpos de arcángeles de cielos voluptuosos. Pero también esos besos son importantes, estos son la referencia de los malos y sirven para valorar los que son realmente buenos. Sencillamente y sinceramente buenos.
Que me lio en los besos, a ver si esto os gusta, a ver que opináis:

Hoy estuve donde estuvimos.
Estaba todo igual.
La mesa era la misma,
la que tú y yo hicimos testigo.
Los cuadros que vestían las paredes
no se acordaban de mi.
No sonaba la música en el piano.
Tú no estabas.
Faltaba todo.
La multitud estaba vacía.

Bueno… bueno, casi queda como un beso en un portal, o un poema de amor.
Mis queridos y queridas amigos y amigas, animaros y que recordéis los besos de los portales, pero hacerlo con vino tinto y una rosa. No sé porqué así, los recuerdos, saben mejor. Versos, de beso, en el aire que puedes respirar. Ser felices.

4 comentarios:

Mayte dijo...

Ay (suspiro hondo y profundo).

Biko ;)

Leodegundia dijo...

Tienes razón, el tiempo pasa volando y nos agarramos a los recuerdos para intentar frenarlo un poco y entre los mejores recuerdos están los besos que representan al amor.
Bonita canción la de Café Quijano al igual que tu pequeño poema.
Un abrazo

Darilea dijo...

Jeje, Carlos como tú ya sabes yo solo puedo hablar de una misma boca, pero recuerdo uno de sus besos y él lo recuerda también fue tan especial que a pesar de... uyyy
27 años. Son años eh!! pues lo recordamos como el primer día.
Lo que hace la memoria :-)
Un besito

Su.. dijo...

Siempre hay algún beso que queda marcado,, igual que siempre quedan los suspiros por esos besos que no fueron dados aunque si deseados...
Besitos dulces!Preciosa poesía y música muy bien elegida para seguir soñando con esos besos aunque la oscuridad cubra los deseos...