martes, 8 de mayo de 2007

CUARTO Y MITAD


Una de mis aficiones es cocinar y comprar aquello que voy a utilizar. En esto de mercar las viandas tengo mucho que aprender y creo que, sobre todo, es porque lo hago en las grandes superficies. Estos centros no dan muchas opciones, marca/precio y poco más, aunque si es cierto que las ventajas de comodidad son grandes. Mi ilusión y objetivo es reciclarme y cambiar mis hábitos y estilos de compra. Los pueblos pequeños, como el mío, aún ofrecen el privilegio de poder contar con un mercado, “mercado de abastos” que se llamaba. Tenemos oportunidades de poder comprar productos con un cierto toque natural. El pescado por ejemplo, es normal que la “sociedad” esposa-esposo funcione perfectamente. Ella vende y él pesca. Ellas tienen espacios de venta de pequeño tamaño donde al final de la jornada se ejercita el arte del “regateo” y te llevas unas lubinas o unos besugos de locura; en fin todo un privilegio para los sentidos. También queda alguna “señoriña” que trae cosas de su casa (huevos, algún tomate o cebolla y ciertas hortalizas que, no se porqué, o sí lo sé, saben distinto). A estas personas tan entrañables los necesarios controles sanitarios las han hecho desaparecer, pero, en extraña asociación con otras vendedoras “legales” y para ciertos clientes de toda la vida, siguen apareciendo con alguna cosilla especial. Que diferencia de color en los huevos, por ejemplo.
Esta afición me viene de lejos y por mi madre, una buena cocinera. Con ella iba siempre al mercado en vacaciones a comprar: “Hermitas ponme cuarto y mitad…” Una delicia aquella manera de comprar. A la salida, en la calle, encontrabas de todo. Me acuerdo de aquel hombre que cantaba:

”Alcanfor, alcanfor, matapoliiilla, piedras de mecheeeeroooo”, todo un espectáculo.

Lo de cocinar para mi madre, es intuitivo, se ríe de mi cuando saco alguna nota. Me dice. “Así también lo hago yo”. Y cuando yo le pregunto como hace alguno de su platos, siempre me responde: “no sé, yo lo hago. Nada más. Ven y mira”
Toda una filosofía.

Hoy unos versos míos. Prevarico conmigo mismo. De mi colección (jo, como suena) “Suspiros”:

Sombras nocturnas
esconden tu figura,
roban los besos
que tanto te ansío
desde el alba al ocaso.

Consejillo:
La felicidad es transitoria… Según viene se va”
(Eduardo Punset)

Pues Carpe Diem. Lleno de besos, llenos de rosas, vino tinto y si hay que cocinar, pues nada venís y miráis, será un placer.

37 comentarios:

cosset dijo...

Hola, este artículo está muy interesante, sobre todo por que los que estamos del otro lado del océano podemos, con èste, hacernos una idea de la cotidianidad de ustedes. Sabes hace tiempo que tengo ganas de poner en mi blog algo sobre mi ciudad(cali)para que ustedes puedan saber como es aquì so no conocen.
Chao

Abril Lech dijo...

Qué placer este post que apela a todos los sentidos!!!! Me han dado ganas de observar, ver, aprender y disfrutar lo cocinado! Deberías fotografiar y compartir con nosotros los resultados, nos han entrado las ganas de veras...

Loredana dijo...

me abrió el apetito.

aminuscula dijo...

No invites muy alto que algunos nos apuntamos enseguida a una buena comida.
Yo soy de las que disfrutan más de la comida que de la cocina. Por desgracia cocino bien (para mi gusto) así que... tengo que hacerlo aun sin placer. En fin...

Bueno, si voy por galicia ya te aviso y te pones a cocinar, en mi tendrás un paladar agradecido.

Un beso

luna35 dijo...

Para mi uno de los placeres de esta vida es el comer, saborear cada plato, despacio, lentamente, unnnnnnn...

De los recuerdos que hablas, me vienen a mi mente cuando los dias de mercado de mi pueblo, las mujeres de las aldeas bajaban con los productos que ellas cosechaban, que sabores, nada comparable a los que hoy en dia y por (desgracia), encontramos en las tiendas, a veces parece que comemos puro plastico.

Ais la madres, que sería de nosotros sin sus recetas de cocina.

Pues nada, iremos, miraremos y comeremos, jajaj.. puedo chivarme?,, para los que lean este blogs, uno de los platos que mejor le salen a meigo es la paella,,, jajaja,, no la he probado, pero me lo dijo él, jajaj,,,,así que ya sabes a cocinar paella toca.

Un beso Meigo.

MentesSueltas dijo...

Hermoso, me gustó como algo que puede verse como simple (cocinar) es toda una ceremonia que comienza mucho antes de encender el fuego... Me gustan estos rituales llenos de sabores y disfrutados... Hermoso.

Dejo aquí un abrazo desde la fría Buenos Aires.
MentesSueltas.

Tea dijo...

Ultimamente no presto mucha atención a lo que como. Antaño me encantaba elaborar platos suculentos, y pensar primer plato, segundo y postre.

Tal vez el frenético ritmo de la vida diaria te empuja hasta hacerte perezoso/a y pensar en comidas rápidas.

Mi madre sigue manteniendo su paso por la cocina como algo decididamente pausado. Es un gozo ir de tarde en tarde y ver que eso no ha cambiado, y sobre todo ... que te pongan las viandas por delante ;-)

Tal vez recupere algunas de mis recetas, aunque sea para fines de semana.

Besos y repetidos momentos de felicidad.

Ula dijo...

Qué nostalgia. Me crié en un pueblo cordobés y el huerto de mi padre tenía unas verduras que nunca más he vuelto a probar. Ya murió y el huerto con él. Pero aún recuerdo el sabor de los tomates, de las lechugas, de los pimientos. Ahora he comprado unos pimientos verdes que no tienen pepitas por dentro ¿Serán pimientos de verdad?.
En la ciudad en la que vivo, el mercado de abastos me pilla bastante lejos, así que tengo que hacer la compra en el super. Leyendo tu post, me ha dado nostalgia de los tiempos en los que hasta el afilador de cuchillos iba con su motocicleta o bici y su grito: El afiladoooooor..
Un post entrañable, meigo.
Un saludo.

La Dulce Luna dijo...

Madre mía, como dicen en mi pueblo: me has dado en el "rodalillo del gusto". Es que has tocado un tema muy,...muy serio...¡comprar las vituallas para hacer una buena comida. Es verdad, estimado amigo que la comida hay que comprarla (si se puede) en los mercados de toda la vida, donde el carnicero o el pescadero o...ya conocían a tu madre y ahora nos conocen a nosotros. Sí, es importantísimo. Yo, iba con mi abuela (ella era cocinera del pintor oficial de Alfonso XIII y, como te puedes imaginar...guisaba de muerte con cualquier cosita) y daba gloria verla comprar, también decía...¡cuarto y mitad!. ¡Me ha encantado volver a recordar tiempos tan bonitos...lo necesitaba!.
¿Sabes? viajo mucho por motivos de trabajo y cuando voy a ciudades que no conozco, siempre guardo un tiempecito para ir a ver el mercado...En fin, soy así.

Sólo me queda darte las gracias por este ratito en tu casa

Dulces tardes

PD: Por cierto, tenemos un maravilloso y genoroso amigo en común: Jesús, dulce Jesús

Luna dijo...

Que bonito post. No se si es porque nos hacemos cómodos o por las prisas pero estamos perdiendo todas esas "tradiciones" tan entrañables. Nos acostumbramos a comprar cosas rápidas de hacer, cosas que la mayoria de las veces ni tienen sabor ni nos gustan mucho pero que nos evita el estar mucho tiempo en la cocina. Yo soy de las que no me gusta cocinar, pero no me queda otra que hacerlo, pero no dejo de reconocer que donde este un buen guiso, un asado, un pote, que se quite cualquier otra cosa preparada por buena que esté.

Yo tambien recuerdo con mucho cariño al querido afilador gritando por las calles y llevando su vieja bicicleta.

Besos y abrazos...

Bianca Bowie dijo...

que empírico todo!!!


la cocina no es lo mio...

pero vaya!..lindo relato, un hombre cocinando..eso es genial!!!!

besos...salu2 desde chile

Juana Banana dijo...

Puaaaaaaaaa!!!!!
que barbaridad amigo! a mi de cocinar, pues na de na!
jajaja no salí mujer de la cocina Meigo, que suerte y los hombres me han sabido cocinar.

mi madre tampoco, así que para recordar la buena cocina recurro a la memoria de mi abuela...cocinera de aquellas si las había.
mi papá es muy buen cocinero tb.
nada Meigo, como siempre tus post le dejan a una un gustito a alma henchida.

un gran gran abrazo y beso sideral.
chuicks!!!!!!!!!

Supermamá dijo...

Que gozada de post...me trasladaste a tiempos ya casi tenía olvidados, y para los que vivimos en las grandes ciudades mucho más. Me hiciste recordar, esas visitas obligadas a cada puesto, para saludar, decía mi abuela... esos paseos los daba con mi abuela que era una grán maestra de cocina, aunque siempre decía que no le gustaba cocinar. Pero nunca más probé unas alubias como las que ella nos preparaba...
Te confieso que de pequeña odiaba ir al mercado...los olores no me agradaban y era una pataleta diaria, pero había que ayudar a la abuela.
En fin amigo, hiciste que con tanto recuerdo, me esté alargando en este coment...será que necesito irme a algún pueblo para vivirlo de nuevo.
Un fuerte abrazo
bss

Isa dijo...

Me has hecho sonreír con las respuestas de tu madre, porque yo cuando me preguntan contesto lo mismo, y si encima me piden la receta con las medidas exactas de los ingredientes (que para mí siempre suelen ser a ojo) la cosa ya no tiene solución.
Y te confesaré un secreto, no como huevos desde que murió mi abuela (y de eso hace ya más de 20 años) porque ninguno sabe a los que cogía con ella en su gallinero.
Saludos y encantada de contarte entre los apasionados de la cocina y sus alrededores.

Chela dijo...

¡Que placer!Comprar en un mercado pequeño y a ser posible productos de la huerta. Ir a las ferias y comprar directamente a los paisanos y paisanas.Yo recuerdo cuando los "chicharos" (guisantes)los contaban con las manos (no usaban pesos ni básculas),por cientos o medio cientos. Los tomates, las "pelas" de manteca puestas en una hoja de berza...

Y luego cocinar: tomates al hornos, sardinas rellenas,un pescadito al horno...o un simple guisito de xoubiñas...Me gusta la cocina pero me pasa como a tu madre, si me piden una receta tengo que contarla pero sin cantidades porque todo lo hago "a ojo", y si al momento de hacer un plato me falta algún ingrediente añado otra cosa parecida o distinta.Es usual que al que le gusta comer le guste también cocinar.Ese es mi caso.

Bueno, encantada de conocerte, llegué a tí a través de Nerim.

Antona dijo...

Que envidia,tener aun mercados asi.
Que lo disfrutes
salu2

Marian dijo...

Ummm, siempre que regreso a mi tierra, no me pierdo los días de mercado. Es un espectáculo bullicioso y casi costumbrista que desgraciadamente se va perdiendo. Hasta hace muy poco, se pesaban los productos con “romana”. Me has hecho recordar cuando las manzanas olían a manzanas, los manojos de verdura con la frescura del rocío en sus hojas recién cortadas; cuando los tomates no eran sospechosamente clónicos…los pimientos ya ni te cuento, rojos o pintones, entre tanto verde son una delicia para la vista.
Desde luego que las madres de nuestra generación son auténticas especialistas en cocinar bueno, rico, barato y a ojo de buen cubero… que es como mejor salen las cosas.
Una delicia leerte, lo malo es que ahora me voy a la compra y me va a resultar aburrido todo lo que viene envuelto en plástico…
Un besín

Jesús dijo...

Hola Carlos: compartimos aficiones: la cocina...comprar las vituallas. Es todo un rito para mí. Conozco a los pescateros y a las carniceras y ellas me conocen a mí. Al frutero mi amigo. En Barcelona hay un mercado que no puedo dejar de visitar de vez en cuando: El mercado de La Boquería. Qué delicia!!!.
Te dejo dos expresiones de las mujeres de los puestos del mercado para dirigirse a los clientes: en Barcelona..Reina!!!
En Palencia...Hija!!!.
Es curioso pero me llena de satisfaccion que una mujer de un puesto del mercado me diga: Guapo, rey o sí hijo!!!
Pequeñas aficiones!!!
Saludos amigo y hemos de compartir algún plato

Agustina dijo...

Qué entretenido tu escrito. Me gustó. Comparto contigo la delicia de cocinar (también me gustan los mercados, donde haya mucho para elegir).

Qué hallazgo este!

calanda dijo...

Carpe Diem, tu lo has dicho, atrapemos el momento entre los dedos. Ya veo que tu no pierdes el tiempo...con las manos en la masa. No hay nada como los mercados de los pueblos, esos puestos pequeños, me encantan. Un besote para ti.

Catira dijo...

Coincido con los anteriores amigos...se me abre el apetito.
Me gusta cocinar y por supuesto, comer una excelente cena.
Besos y gracias por tu visita a mi blog.

Luna dijo...

Muchas gracias por tu visita por esas bonitas palabras que me dejaste. En el voy posteando todos esos relatos, reflexiones, citas, todas esas cosas tan bonitas que hay por la red y que nos hacen pensar, y como no, si podemos, cambiar algunas cosas de nuestras vidas.

Yo tambien pienso que la rutina puede terminar con algo tan bonito como el amor, pero lo tenemos que impedir de alguna manera, y me encanta la tuya de los consejos que das.

Gracias nuevamente y hasta otra.

Besos y abrazos.

Seoman dijo...

A mi se me ha abierto el apetito tambien. Cuando nos preparas una comida, yo pongo las cervezas, jejeje,
Saludos desde O Recuncho

Sonrisa de luna dijo...

buenas tardes que tal? ummmmmmmmmmmm, a mi tambien me encanta la cocina, por cierto en algun post podrias ponernos alguna recetilla, no?, anque sea pa ponernos los dientes largos, ejejjejejeje
besitos que pases buen finde y espero que reveles algun secretillo de la cocina

Astrid dijo...

gracias por compartir esta afición tan bella, y gracias por pasar a desnudar vuestra alma conmigo...

Un beso.

Darilea dijo...

Hola Meigo te dejo un besito.
Me quedo con una comida especial, un vino y la compañía de un encantador gallego. Jiji
Luz de día
vislumbra tu figura
regala besos
que yo no quiero
desde el recuerdo al olvido.

Pd: Mira que soy eh¡¡ Te plagíe del revés ajaja
MUackkkkkkkkkk para mi Meigo con una rosa, sentada sobre una nube.
Tú traes el alvariño :-)

Azul dijo...

Disfruto mucho cocinar, pero mucho más compartirla con amigos y gente querida...

Hoy me tomo esa copa de vino entre rosas y un buen amigo.

Bikos y buen fin de semana!!

Rayo de luz dijo...

El arte culinario es un placer..
Me gustó el consejillo.
Me lleva el viento.
:-)

Athos dijo...

Tienes razón. Las grandes superficies han acabado con el placer de comprar, lo hacemos mecánicamente, sin encanto alguno, y con prisa e incomodidad.

Qué suerte los que podeis disfrutar todavía de esas compras tan agradables, y...de esos productos.

Saludos amigo

Bohemia dijo...

Cuando era pequeña me encanta ir al mercado de abastos a comprar con mi madre, me parecía un lugar interesante y concurrido...Ahora también voy con mi pareja, él es muy buen cocinero y le gusta pasear entre los puestos lo que desea...

Besitos y sonrisas!!!!

Noa- dijo...

Siempre me han atraído los mercados. Seguramente por esa profusión de olor y color. Puede que también por esa gente con su mundo, su jerga... que sabios!

Alzo la copa para brindar por esa cocina tuya.

azzura dijo...

Un mercado que apetece visitar;)
Carpe Diem Meigo!
Mil besos y una rosa roja para tí..

Therese Bovary dijo...

Vine a cenar contigo. ¿Qué vino te gusta?

Mil besos, rosas y hasta pronto

elenadesantelmo dijo...

Hola Meigo

Este post es sensual. Seguro que ya alguien te imagina cocinando y diciendo estos versos,.... hummmm mamma mía!

"Sombras nocturnas
esconden tu figura,
roban los besos
que tanto te ansío
desde el alba al ocaso."

Acá en la Argentina los
hombres hacen el asado, aunque entre los jóvenes esta costumbre se va perdiendo.

Mujeres argentinas, digan la verdad:

Hay algo más sexy que un hombre guapo haciendo el asado en cueros?

.... sí, sí. el hombre cocinando es muy seductor.

BUEN PROVECHO!

BESOS, VINO Y ASADO AL ASADOR

I M A G I N A dijo...

Tienes mucha razón en lo que dices. estos mercados son fascinantes. Y no sólo los productso sino también por sus gentes.

Sensaciones dijo...

Podría ir contigo a ese mercado? me encantaría pasearme por el en tu compañía, escuchándote lo que piensas de todas aquellas cosas que ofrece cada puesto. Dejandonos acariciar por olores y sensaciones entre risas y chanzas, para terminar en lugar tomandonos un buen vino y yo poderte dar las gracias besándote, con uno de esos besos con sabor a vino y rosas. Seria maravilloso, como todo lo que intuyes que puede ser ........ Besosssss

Sonrisa de luna dijo...

buenas tardes que tal?, anda ponme cuarto y mitad que vaya escaparate que tienes jodio, se me van los ojos, ajajajaja
besitos que pases buen dia